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¿El vino abierto se pone malo?

¿El vino abierto se pone malo?

Todos sabemos que el vino puede conservarse durante mucho tiempo, incluso durante años una vez embotellado, y que botellas de vino que se embotellaron hace muchos años tienen un gran valor, pero una vez abierta la botella, ¿se pone malo el vino?, ¿cuánto tiempo pasa desde que se abre la botella hasta que termina su vida útil?

Hoy en En Copa de Balón te contamos qué pasa con el vino cuando se abre, cuánto tiempo pasa hasta que se pone malo o cómo conservar la botella una vez abierta de la mejor manera posible.

Cuando abrimos una botella de vino y no la terminamos, guardamos ese vino sin saber cuando vamos a volver a consumirlo. Cuando esto se produce hay que tener en cuenta que poco a poco las propiedades de ese vino se irán perdiendo. En el momento que quitamos el corcho a la botella comienza a oxigenarse y a liberar sus aromas, esta pequeña oxidación en pequeñas cantidades contribuye a un buen envejecimiento del vino, pero, a medida que pasa el tiempo y la cantidad de oxígeno en contacto con el vino es mayor, este evoluciona a peor. El vino va perdiendo algunas de sus propiedades como el aroma o el sabor de tal manera que cuanto más afrutado sea el vino por ejemplo, mayor frescura perderá.

Además del efecto que produce el oxígeno en el vino hay otra serie de elementos que también pueden alterar la vida útil del vino, como es el caso de las bacterias o levaduras. Estos microorganismos están presentes en el medio y una vez se instalen en la botella, una vez abierta, pueden dar lugar a procesos de fermentación o biológicos que perjudican al vino y pueden ocasionar entre otros el llamado "vino picado".

¿Cuánto dura el vino abierto?

Si hemos abierto el vino y no hemos consumido la botella entera, comienza la cuenta atrás. Como ya hemos comentado poco después de abrir la botella el vino comienza a perder propiedades, y, normalmente, se recurre a volver a tapar la botella con el propio corcho del vino y en este caso debemos tener en cuenta que cada vino tiene una duración determinada.

1. Los vinos blancos aguantan aproximadamente 3 días tapados con el corcho y en la nevera

2. Los vinos rosados son muy parecidos a los vinos blancos y aguantan aproximadamente el mismo tiempo en la nevera y tapados con su corcho.

3. Los vinos tintos jóvenes pueden durar hasta una semana tapados con su corcho y en un lugar fresco y sin luz.

4. Los vinos tintos envejecidos como crianzas, reservas y gran reservas, al ser más sofisticados, pierden más rápidamente sus características, duran alrededor de 2 o 3 días en un lugar fresco y sin luz.

5. Los vinos dulces, como un Oporto por ejemplo, duran más cuanto mas dulces y envejecidos sean.

6. Los vinos espumosos son los que menos duran y, normalmente, aguantan hasta el día siguiente conservados con un tapón especial para vinos espumosos. Esto se debe a que este tipo de vinos pierden su burbuja rápidamente una vez abiertos.

Aunque esto son sólo aproximaciones, debemos saber que existen una serie de técnicas que se pueden realizar para conservar de mejor manera las botellas de vino abiertas y conseguir que sus características duren algunos días más.

¿Cómo conservar el vino abierto?

Existen una serie de técnicas para conseguir una mejor conservación de una botella de vino abierta y que sus características se mantengan durante más tiempo. Una de las más utilizadas y que además es económica es una bomba de vacío. La bomba de vacío es una herramienta especializada en la extracción de aire de la botella, de esta manera se consigue que el vino no esté en contacto con el oxígeno, que, como hemos visto antes, en grandes cantidades perjudica a la calidad de vino. Los dispensadores de gas inerte logran la conservación mediante la introducción de gases como nitrógeno y que en los mejores sistemas desplaza el aire casi completamente de la botella, evitando así la oxidación.

Es importante que el vino se mantenga bien cerrado y en un lugar protegido de la luz, ya que una continuada exposición a la luz (sobretodo solar) perjudica al sabor del vino.

Se debe guardar la botella siempre en vertical, ya que en posición horizontal aumenta la superficie del vino en contacto con el aire, además es importante mover la botella lo menos posible. Otra alternativa para que el vino tenga el mínimo contacto con el aire es cambiarlo a una botella más pequeña.

El vino debe mantenerse a una temperatura óptima, normalmente por debajo de 13ºC, ya que el frío ayuda a que los microorganismos permanezcan inactivos y aumentar el tiempo de duración de los atributos del vino.

¿Cómo saber si un vino se ha puesto malo?

Cuando el vino ha perdido algunas de sus características se puede seguir consumiendo aunque su sabor y aromas no sean los mismos que cuando se abrió la botella, pero cuando el vino se ha puesto malo se hace imposible su consumo. Identificar cuando el vino no está en condiciones óptimas de ser consumido es muy sencillo, su sabor y olor serán mucho más ácidos y tendrán un toque avinagrado, por lo que su sabor no se será agradable para el paladar.

¿Sirve para algo poner una cuchara en una botella abierta de Champagne o Cava?

Esta es un de las costumbres que han llegado hasta nuestros días heredadas de generaciones pasadas. Realmente poner una cucharilla en una botella abierta de vino espumoso no sirve para nada. Existe la creencia de que al colocar este objeto se ralentiza la perdida de gas del vino, pero, como hemos visto en este post la mejor forma para que esto no ocurra es colocar una bomba de vacío en la botella, de esta manera se evitará la pérdida de los gases. Pero como no siempre se dispone de este utensilio una buena manera para ralentizar esta pérdida es mantener la botella en un recipiente con hielo o agua fría, o meterla en la nevera directamente, ya que el frío hace que la pérdida de gas se produzca de una manera más lenta.