En el corazón de Saint-Jean-de-Minervois, una de las denominaciones más pequeñas y singulares de Francia, nace el Domaine de Montahuc, formado por el reconocido enólogo Michel Poudou, su esposa Martine, y el matrimonio López-Peidro —creadores de Chozas Carrascal en Valencia—, quienes encontraron en este altiplano calcáreo el terroir perfecto para dar vida a un vino ecológico, local y lleno de carácter. Viñedos viejos en vaso, sin riego, suelos pedregosos y altitud: las condiciones ideales para una uva que aquí se transforma.
Canyon de l’Église 2021 es fruto de este espíritu y de un ensamblaje mediterráneo equilibrado: 60% Syrah, 30% Garnacha y 10% Carignan, variedades perfectamente adaptadas a este altiplano luminoso y seco. Las viñas, con más de 20 años, se vendimian exclusivamente a mano, y el vino se elabora con una mirada poco intervencionista, fermentando con suavidad y criándose durante 12 meses en depósitos de hormigón, una crianza que respeta la pureza de la fruta y preserva la frescura mineral del terroir.
En cata se presenta con un carácter jugoso y delicado. El aroma es fresco y frutal, con notas de frutos rojos, hierbas aromáticas y un toque floral. En boca muestra una textura redonda, taninos pulidos y una sensación de equilibrio que lo hace extremadamente accesible. La Syrah aporta tensión y una punta de pimienta blanca en el final; la Garnacha, dulzura frutal; y el Carignan, un toque rústico y muy mediterráneo. El conjunto es vibrante, directo y amable, con una mineralidad fina que lo aligera y lo hace muy fácil de beber.
Es un vino ideal para abrir sin excusas, perfecto con platos sencillos y sabrosos: carnes blancas a la brasa, embutidos, pizzas gourmet, pasta con ragú, verduras asadas o cocina mediterránea con hierbas frescas. Su perfil jugoso y su frescura natural lo convierten en un tinto de placer inmediato, de esos que acompañan una conversación sin esfuerzo y dejan ganas de servir otra copa.