La uva Cinsault es una variedad de uva tinta que tiene sus orígenes en el sur de Francia, particularmente en la región de Languedoc-Rosellón. Es conocida por su versatilidad y se utiliza tanto en la producción de vinos tintos como rosados. Esta variedad es apreciada por su capacidad de maduración en climas cálidos y su resistencia a enfermedades.
Los vinos elaborados con Cinsault generalmente presentan un perfil aromático fresco y afrutado, con notas de cerezas, frambuesas y especias. Su cuerpo suele ser ligero a medio, lo que la convierte en una opción popular para vinos destinados al consumo joven. Además, se utiliza a menudo en coupages con otras variedades, como la Garnacha o el Syrah, para aportar frescura y suavidad. La Cinsault es especialmente valorada en regiones vitivinícolas como el Languedoc, el Valle del Ródano y en algunos países del Nuevo Mundo, como Sudáfrica y Australia.