Pazo de la Cuesta es la bodega familiar en activo más antigua de Galicia, con una tradición que se remonta a cinco siglos y catorce generaciones. Sus orígenes documentados datan de 1608, cuando el capitán Álvaro de Losada y Somoza heredó la Casa Grande de La Cuesta, con sus viñedos, bodegas y ermita, en la falda del monte hacia el Sil, en San Clodio (Ribas de Sil, Ribeira Sacra). La actual generación, liderada por Manuel Bellod, ha recuperado con esmero este patrimonio vivo, devolviendo a la vida el viñedo histórico y apostando por las variedades autóctonas casi olvidadas.
El Brancellao 2023 es uno de los pocos vinos monovarietales 100% Brancellao que se elaboran en Ribeira Sacra, una variedad histórica gallega de gran personalidad que casi desapareció y que aquí recupera todo su esplendor. Procede de parcelas propias con cepas de unos 40 años de media, conducidas en espaldera, con orientación noreste y plantadas sobre suelos franco-arenosos que ofrecen buen drenaje, retención de agua y fertilidad moderada. Tras despalillado y fermentación a temperatura controlada, el vino realiza la maloláctica en depósito y envejece 5-6 meses sobre lías finas y posteriormente en barricas de roble francés de 300 y 500 litros, buscando preservar la fruta y añadir sutileza sin enmascarar el carácter varietal.
En copa se presenta limpio y brillante, de capa media-baja. La nariz es intensa y compleja: frutas rojas (grosella, mora, cereza), notas especiadas, balsámicas y tostados. En boca es fresco y delicado, con una acidez vibrante y equilibrada, taninos integrados y una textura agradable que lo hace muy goloso. El final es largo, limpio y persistente, con un eco de fruta roja y mineralidad.
Es un tinto versátil y elegante, ideal para carnes blancas a la plancha o al horno, aves, setas, cocina asiática delicada, quesos de pasta blanda o para disfrutar solo y descubrir la nobleza de esta variedad recuperada.