Garnacha Tintorera

Introducción

Tiñe la copa como ninguna otra uva que te vayas a cruzar en España, y el catálogo oficial de variedades de Francia —el país donde nació— despacha sus vinos en una línea: «tienen buen cuerpo, a menudo son planos y les falta finura y elegancia». Las dos cosas son verdad a la vez, y en esa contradicción cabe entera la garnacha tintorera.

Casi todas las uvas tintas llevan el color en la piel y la pulpa clara: aprietas un grano de tempranillo y sale zumo transparente. Esta no. Su pulpa también va teñida —el catálogo francés la describe en cuatro palabras, «bayas redondas de pulpa coloreada»— y el mosto sale rojo desde el primer minuto. A las uvas así se las llama tintoreras, y hay muy pocas. De ahí viene su oficio de toda la vida, que fue prestar color a vinos que no lo tenían, y de ahí viene también su mala fama, que le ha durado más de un siglo.

Origen

Aquí, por una vez, no hay pleito que arbitrar: el origen está resuelto y confirmado en laboratorio. La garnacha tintorera se obtuvo en 1855 en Mauguio, en el Hérault, de la mano de los Bouschet —Louis el padre y Henri el hijo—, cruzando garnacha con petit bouschet, que a su vez venía de aramon y teinturier du Cher. El catálogo ampelográfico internacional da ese parentesco por confirmado con marcadores genéticos, que es la vara alta.

O sea que el nombre engaña. En España se llama oficialmente garnacha tintorera y suena a uva de pueblo de toda la vida, pero es una variedad francesa nacida de un cruce del siglo XIX, hija de la garnacha y criada con un encargo concreto: dar color.

Lo interesante es lo que vino después. En Francia se está yendo: de 24.168 hectáreas en 1958 a 2.460 en 2018. En España ha hecho justo lo contrario. Desde el año 2000 ha ganado 30.694 hectáreas —solo el tempranillo creció más— y desde la campaña 2014/2015 es directamente la variedad que más ha subido. A 31 de julio de 2021 sumaba 38.233 hectáreas: cuarta tinta del país, tras tempranillo, garnacha tinta y bobal. Casi todo está en Castilla-La Mancha (28.468 ha) y, esto sorprende a mucha gente, en Galicia (5.559 ha).

Su casa grande es la D.O. Almansa, fundada en 1966: un altiplano de Albacete a 700 metros, con 250 milímetros de lluvia al año. La tintorera abre la lista de tintas del pliego, y ese mismo pliego exige a sus tintos una intensidad colorante mínima de 6,5 unidades y prohíbe calentar la uva para forzar el color: lo tiene que poner la planta. En Galicia el trato es otro. En Valdeorras está autorizada, pero fuera de las variedades «preferentes», y se le permiten 15.000 kilos por hectárea frente a los 12.500 de las nobles. Uva de trabajo, con todas las letras.

Cómo reconocerla

Se delata antes de olerla. Púrpura casi negro, opaco, de los que no dejan pasar la luz, con el ribete violáceo: una capa de las más cerradas que vas a ver en un vaso.

En nariz no hace falta ir a buscarla, llega sola. Intensidad alta y sin rodeos: mora y ciruela muy maduras, un fondo de chocolate y especias y un punto balsámico de monte. Poca flor y poca sutileza; generosidad.

En boca, tanino abundante y maduro, cuerpo muy pleno, acidez media y alcohol alto: los monovarietales manchegos se plantan en quince y dieciséis grados con naturalidad. Es un vino que llena la boca, no que la refresca.

La prueba comparativa más limpia es contra una mencía. Pon las dos copas al trasluz: la mencía deja ver el dedo detrás, la tintorera no. Huele después: fruta roja y tierra mojada en una, fruta negra machacada en la otra. Y bebe: donde la mencía hace salivar, la tintorera aprieta y calienta. No hay manera de confundirlas.

Un aviso, porque tiene dos caras. Las tintoreras atlánticas —las gallegas, o las que entran en pequeña proporción en los tintos del Bierzo— bajan a trece grados, ganan acidez y adelgazan sin perder el color: tiñen igual y se beben de otra manera. La versión manchega, en cambio, pide plato serio: brasa, cordero, legumbre estofada, queso muy curado. Con una ensalada no vas a ninguna parte.

Vinos para entenderlo

La teoría se entiende mejor con una botella delante.

Ver la selección de Garnacha Tintorera en la tienda

Sigue leyendo

Fuentes